Francisco Lucas, de 52 años, es
piloto de helicópteros desde hace casi treinta años y cuenta con
unas 9.000 horas de vuelo en labores de rescate y lucha contra
incendios. Pero también es el gerente del Grupo Coyotair que ha
decidido apostar por Valladolid para instalar en el campo de
vuelo de ultraligeros de Alcazarén una base de mantenimiento de
los helicópteros con los que opera esta empresa en el norte de
España. El centro con el que cuentan en Tres Cantos atenderá los
aparatos del sur del país.
-Hay una idea un poco aventurera de lo que es subirse a un
helicóptero, sin embargo da miedo.
-El helicóptero es el medio más seguro que yo conozco. La
inseguridad, por decirlo de alguna forma, depende de las
misiones a las que vamos. Un avión va de un aeropuerto a otro.
Nosotros, por ejemplo, tenemos que tirar el agua sobre las
llamas en las misiones forestales y los rescates de montaña son
muy complicados.
-Pese a ello, está esa imagen del aterrizaje forzoso de Mariano
Rajoy y Esperanza Aguirre.
-No es el ejemplo que más me gusta poner, pero intentaré
explicar lo que pasó. Nosotros despegamos y aterrizamos de cara
al viento como los pájaros. Si en un momento determinado el
aparato va sobrecargado de peso, cambia el viento y te da en el
rotor de cola y estás en una zona o área confinada (con poco
espacio para el despegue), puede ocurrir lo que pasó en ese
accidente. Creo que el piloto actuó muy bien, hizo una maniobra
muy segura y, de hecho, se salvaron cuando los normal es que se
hubieran matado todos. Cuando el piloto vio que la máquina se le
hundía, evitó las gradas de la plaza de toros y cayó al otro
lado porque no tenía potencia.
-¿Qué va a tener la empresa Coyotair en Alcazarén?
-Coyotair trabaja con la Junta de Castilla y León desde el año
2000. Aunque es una empresa relativamente joven, se puede decir
que es la segunda compañía de helicópteros de España. Castilla y
León es la comunidad autónoma en la que empezamos a trabajar,
primero en la lucha contra incendios y después en servicios
sanitarios del 112. Coyotair nació en Madrid en Cuatro Vientos,
pero hemos decidido instalarnos en Valladolid para ocuparnos del
mantenimiento de nuestros aparatos y de aquellas empresas que
quieran confiar en nosotros, además de acometer proyectos de
I+D+i y de formación.
-¿Cuántos helicópteros tiene la empresa en Castilla y León?
-¿La seguridad es fundamental?
-Somos muy escrupulosos con la seguridad, así que hemos decidido
abrir un centro de alta tecnología para revisiones y
mantenimiento de helicópteros y también para desarrollar
sistemas auxiliares seguros para los aparatos, que tendrán todos
los certificados de la aviación española y europea. Traemos a
Alcazarén alta tecnología y calidad medioambiental, de manera
que no contaminamos.
-¿Cada cuántas horas de vuelo se desmonta un helicóptero?
-Nosotros hacemos revisiones cada 50, 100, 500 y cada 1.000
horas de vuelo, pero cada diez años se desmonta entero el
helicóptero y se vuelve a montar. La vida de un helicóptero
prácticamente es ilimitada si los mantenimientos son buenos
porque se van rotando piezas continuamente. Por ejemplo, un
motor se cambia entero a las 3.500 horas.
-¿Cuánta gente va a trabajar en Alcazarén y qué tipo de
personal?
-Alcazarén se va a ocupar de atender a todo el norte de España
con ingenieros, técnicos de mantenimiento de aeronaves (TMA) y
también auxiliares de TMA.
-¿Alcazarén qué va a atender?
-Va a ser la base de mantenimiento de la flota de Coyotair,
veinte helicópteros propios que operan en Castilla y León,
Galicia, Asturias y Navarra, comunidades autónomas con la que
tenemos contratos estables. Esto va a generar un importante
volumen de trabajo y de facturación.
-¿Cuál es la facturación de Coyotair y qué supone en ella
Castilla y León?
-El año pasado facturamos 12 millones de euros y este año
cerraremos el ejercicio en junio en 13,5 millones. Castilla y
León casi supone el 40% de la facturación.
-¿La orografía de Castilla y León dificulta las operaciones?
-Claro, es indudable. Nosotros decidimos venirnos a Valladolid,
además de por ser el centro de Castilla y León, porque pensamos
que podíamos manejar con mayor facilidad todo el mantenimiento
de la región y del norte de España. Valladolid tiene una
orografía más o menos fácil, pero el resto de las provincias
tienen un terreno más o menos abrupto y con importantes masas
forestales.
-¿Hay algún reto importante para el sector en investigación?
-Después de comprar un helicóptero nosotros desarrollamos los
sistemas que se utilizan en las distintas operaciones para que
sean más eficaces. Ahora mismo investigamos junto con otra
empresa -Alcazarén Vuelos SL- un sistema de lanzamiento de agua
mucho más perfeccionado del que teníamos hasta ahora, que es
canadiense y buenísimo. Pero preparamos uno que pesa menos y
carga más rápidamente y que permite cargas secuenciales.
-¿Cuáles son las principales operaciones en la región?
-En verano, las más importantes son contra los incendios
forestales. Castilla y León, con un gran acierto de las
autoridades de la Junta, fue de las primera comunidades
autónomas en recurrir a los helicópteros sanitarios. Ahora mismo
hay cuatro en Astorga, Burgos, Salamanca y Valladolid. Hemos
demandado un quinto helicóptero a la Consejería de Sanidad
porque el de Burgos está un poco justo en cuanto a los tiempos
de respuesta para llegar a Soria. Sería la guinda que culminaría
el proyecto. Estos helicópteros hacen una labores muy
necesarias.
Nieves Caballero