Exposición homenaje a Virgilio Leret
Hasta el 4 de mayo. Arquerías de los Nuevos Ministerios. De 10 a 14 y de 17.00 a 21.00.
 
Virgilio Leret Ruíz
Virgilio Leret Ruíz
A Carlota Leret le cuesta contener la emoción mientras mientras el entrevistador habla con ella por teléfono sobre la vida de su padre, el aviador militar e ingeniero aeronaútico Virgilio Leret, considerado como el ‘padre’ del motor a reacción en España, fusilado en los comienzos de la Guerra Civil en Melilla.
Y es que el organismo público AENA decidió, después de tres años, la realización de una exposición que sirviera para homenajear a este avezado piloto e ingeniero que tuvo entre sus méritos haber desarrollado un motor a reacción que podría haber cambiado el desarrollo y evolución de la aeronaútica española en la primera mitad del siglo XX si no hubiera sido por una trágica guerra que enfrentó a los españoles entre sí y truncó miles de vidas, entre ellas la de Leret.
En este sentido, la exposición “es una reivindicación de la figura de Virgilio Leret, una historia que había quedado borrada y sumergida”, comenta su hija, Carlota, que ha venido desde Venezuela para asistir a la inauguración de la muestra. Carlota es amable al trato y complaciente y a pesar de los malos momentos que pasó en su  infancia durante la Guerra Civil, no esconde ni uno sólo de sus recuerdos, sobre su padre y aquellos trágicos sucesos que empañaron la historia de España. Valiente, como lo fueron sus padres, Carlota comentó que la exposición permite “la difusión y conocimiento de nuestros valores humanos”.
Sin duda una exposición que no dejará indiferente a nadie y menos a los melillenses ya que “la figura de Leret está entrelazada con la historia de Melilla, donde sirvió como militar y piloto, defendiendo a la República”, señaló Carlota Leret. “Espero que la exposición vaya a otros lugares de España”, añade y comenta que le gustaría que la muestra llegara a Melilla, aunque ello depende de AENA, ya que es muy costoso moverla de un sitio para otro. En cualquier caso matiza que sería “ideal” que se trajera a Melilla.

Vida y obra
La exposición de AENA hace un recorrido en primer lugar por la vida de Virgilio Leret Ruíz, aviador del Ejército español, desde sus comienzos como militar, sirviendo en la guerra de Marruecos, pasando por los avatares que sufrió en los distintos juicios militares que padeció debido a sus posturas ante determinados hechos. El primero de ellos en 1930, momento en que decide no acatar la orden del coronel de la base aérea de Cuatro Vientos en Madrid, pues se le ordenó salir a capturar a un grupo de pilotos que pretendían atentar contra la monarquía alfonsina, entre los que estaban Ramón Franco, hermano de Francisco Franco.
Tras ello, y ya en otro destino, volvió a ser represaliado debido a una petición que realizó al comandante de la plaza en la que solicitaba saber si había sido derogado un decreto que impedía a los militares hablar de política. Era 1934. Finalmente, en 1936 fue destinado por tres meses a Melilla, a la base de hidroaviones de la Mar Chica, donde morirá fusilado al comenzar la guerra civil. Antes de ello, tuvo tiempo de desarrollar un proyecto de motor a reacción, en concreto un ‘turbocompresor de reacción contínua como propulsor de aviones y toda clase de vehículos”. Una hazaña por la que ha pasado a la historia, por ello y por ser el primer defensor de la base de hidroaviones al inicio de la contienda civil que enfrentó a los españoles entre sí. Una mirada al pasado, como reza el título de la exposición, más necesaria que nunca.
Marcos Rober   

Croquis del motor